Irán clandestino: humo, cuerpos, música y alcohol a espaldas de los ayatolás | PlayGround

by karlotti

Irán clandestino: humo, cuerpos, música y alcohol a espaldas de los ayatolás | PlayGround | Noticias Musica.

 

Irán clandestino: humo, cuerpos, música y alcohol a espaldas de los ayatolás | PlayGround | Actualidad Musical

Entre los legados del recientemente finalizado gobierno de Mahmud Ahmadineyad está el haber proyectado una imagen exterior de laRepública Islámica de Irán que neutraliza el dinamismo que caracteriza a las nuevas generaciones de persas.

El fotógrafo iraní Hossein Fatemi ha querido retratar el Irán transgresor, laico y hasta pecaminoso que late en un país donde unas instituciones opresoras y ultra conservadoras tratan de frenar el impulso liberal del tejido civil que se arremolina mayormente en la capital, Teherán, una ciudad que cuenta con una población muy joven. Ni los medios de comunicación nacionales ni internacionales reflejan la valentía de quienes deciden divertirse, de quienes disfrutan en la clandestinidad.

Desde las protestas post-electorales de 2011 y 2012, que sacaron a la calle a los urbanitas y a la oposición parlamentaria para pedir la dimisión de Ahmadineyad, no hemos vuelto a ver grandes muestras del despertar de la población. No nos referimos a manifestaciones y protestas organizadas, sino al estallido desordenado en el que jóvenes homosexuales y mujeres tuvieron gran protagonismo.

Los protagonistas de los retratos de Fatemi fuman, beben, se maquillan entre sí, muestran sus cuerpos y se dejan llevar por la música. Tan sólo la captura de esos instantes ya supone un desafío a una nación que trata de mostrarse, oficialmente, como religiosa y piadosa. La diversión no es sólo rebeldía y juventud, es un acto de supervivencia: “La gente vive la vida al máximo. Es el instinto humano de poner a prueba los límites de lo que una sociedad lo permite”, explica Fatemi.

La realidad que muestra el fotógrafo se circunscribe al estrecho perímetro de los apartamentos y a zonas semi privadas. Aunque las fotografías muestran a gente pasándolo bien, en poses relajadas, ha sido muy difícil, incluso para un iraní como Fatemi, obtenerlas y poder publicarlas. Por ejemplo, ha tenido que esperar meses para acceder a un gimnasio femenino. Muchos de los retratados insistieron en que no querían que sus rostros aparecieran, muchos cancelaron las citas por miedo a perder sus puestos de trabajo. A pesar de las dificultades, el resultado es impresionante, y se dirige en línea recta hacia nuestros prejuicios.

Cabezas nucleares y pena de muerte

El nuevo presidente de Irán, el moderado Hasan Rohaní, representa el deshielo de un régimen propiciado por el diálogo nuclear. La reciente visita de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, supone la escenificación de la normalización de relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas partes. El inesperado triunfo de Rohaní en las elecciones presidenciales de junio de 2013 supuso la puesta en libertad de docenas de presos políticos y un acuerdo sobre el programa de desnuclearización.

Sin embargo, Irán sigue siendo uno de los países donde más personas son ejecutadas según los datos de 2013 de Amnistía Internacional, y la cifra va en aumento: al menos 369 personas fueron condenadas a muerte el año pasado, un 18% más que el anterior. Muchas de esas víctimas, fueron acusadas de homosexualidad.

Irán también sigue siendo un país parcialmente gobernado por el Consejo de los Ayatolás, clérigos elegidos “por el poder de Dios” que aplican la ley islámica, la sharia, y que están en permanente conflicto de poder con el gobierno terrenal. Y en medio, por debajo, la gente en general, que sigue buscando mil maneras para seguir viviendo, y los jóvenes urbanitas en particular, que siguen buscando huecos para seguir soñando.

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Irán

Advertisements